Que llegue hasta ti mi
súplica, Señor, y encuentren acogida mis plegarias.
Intret orátio
mea in conspectu tuo; inclína aurem
tuam ad precem meam, Dómine.
Oremos:
Ayúdanos, Señor, a dejar en tus manos paternales todas nuestras preocupaciones,
a fin de que podamos entregarnos con mayor libertad a tu servicio.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.
Celebrante:
Oremos, hermanos y hermanas, por todos los seres humanos y sus necesidades,
para que nunca le falte a nadie la ayuda de nuestra caridad:
Respondemos a cada petición: Te rogamos, Señor, óyenos.
Para que la Iglesia viva en paz,
crezca constantemente, se extienda por todo el mundo y persevere con alegría en
la presencia del Señor, confortada por el Espíritu Santo, roguemos al Señor.
Te rogamos, Señor, óyenos.
Para que el Señor conceda a los que
gobiernan el espíritu de sabiduría y de prudencia, a fin de que rijan a sus
pueblos pensando en la paz común y en el bien y la prosperidad de sus pueblos,
roguemos al Señor.
Te rogamos, Señor, óyenos.
Para que Dios Padre libere al mundo
de toda falsedad, hambre y miseria, y auxilie a los perseguidos, a los
encarcelados y a los que son tratados injustamente, roguemos al Señor.
Te rogamos, Señor, óyenos.
Para que todos nosotros realicemos
nuestro trabajo con espíritu cristiano y consigamos frutos abundantes por
nuestras obras, roguemos al Señor.
Te rogamos, Señor, óyenos.
Celebrante:
Señor Dios, que miras complacido a los que aman tu sabiduría y te das a conocer
a los que la buscan, escucha nuestras oraciones y haznos dignos partícipes del
banquete de bodas de tu Hijo; que no se apague el aceite de nuestras lámparas
mientras esperamos la venida de Cristo, sino que, preparados para salir a su
encuentro, podamos entrar con él en su banquete nupcial.
El, que vive y reina por los siglos de los siglos.
Amén.
Mira, Señor, con bondad los dones que te
presentamos, a fin de que el sacramento de la muerte y resurrección de tu Hijo,
nos alcance de ti la vida verdadera.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.
Cantaré al Señor por el bien
que me ha hecho; entonaré himnos al Dios altísimo.
Dóminus regit me, et nihil mihi déerit;
in locu páscuae ibi me collocávit, super aquam refectiónis
educávit me.
Oremos:
Alimentados con los dones de la salvación, te pedimos, Padre de misericordia,
que por este sacramento con que ahora nos fortaleces nos hagas un día ser
partícipes de la vida eterna.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén
.